Da Vital Companhia


Li e fiquei pensando no que passou
Em quem se foi
Em quem ficou
Em como poderiamos ter ido
E como podemos permanecer...


PREGUNTA. La forma que usted y Deleuze han encontrado para trabajar juntos me recuerda un poco a Montaigne y La Boétie, y a lo que Montaignedecía sobre su relación con La Boétie: «Si me preguntasen por qué lo amaba, diría: porque era él; porque no era yo». A partir de eso la cuestión que le planteo es si para no caer en un agujero negro no es esencial que haya alguien con quien se pueda proseguir en el proceso. Alguien que, en cierta manera,nos ayude un poco a mantener los pies en la tierra de vez en cuando, y a quien nosotros también le sirvamos, de vez en cuando, de apoyo para que él no caiga en un agujero negro. Me pregunto si personas como Lenz, Artaud, Nietzsche, no habrán caído exactamente por estar completamente solos.

GUATTARI. Usted mismo respondió a su pregunta. Pienso que, efectivamente, nunca se puede disociar los procesos maquínicos de las estructuras de reterritorialización —para adoptar un lenguaje más complicado, sofisticado o pedante, no sé. La cuestión de la construcción de expresión, de la construcción maquínica —que cambia los hechos, que los actualiza, que impulsa nuevas referencias, nuevos universos— es inseparable de la cuestión de los territorios o de los «cuerpos sin órganos» sobre  los cuales se inscriben, se marcan, se encarnan los devenires maquínicos, los procesos incorporales. Pero es precisamente ahí donde encontramos toda la ambigüedad del territorio, de la desterritorialización y de las reterritorializaciones. Una pareja puede tener (estoy convencido de eso) una productividad extraordinaria en cierto tipo de agenciamiento y puede, igualmente, desembocar en un infierno «entre cuatro paredes» (para retomar la expresión de Sartre), en una impotencia sistemática.

(Trecho do "Micropolítica. Cartografias del deseo". de Suely Rolnik y Félix Guattari)
-- 

Nenhum comentário:

Postar um comentário